Cuando era más joven solía sorprenderme la inocencia de los ciudadanos norteamericanos que no sabían, o no querían saber, de las barbaridades que, “en defensa de sus intereses”, eran cometidas por sus gobiernos en América latina.
Los medios suelen presentar los “excesos” de la política exterior norteamericana como algo del pasado, justificable por la coyuntura histórica de la guerra fría.
Así, por ejemplo, la ...