Henry Kissinger, el que fuera secretario de Estado con los gobiernos de Nixon y Ford, tenía el cartel de ser un afamado ‘donjuán’, pese a su aspecto poco agraciado. En una ocasión, un periodista le preguntó el secreto, a lo que Kissinger respondió: “El poder, el poder es el mejor afrodisíaco”. Así comienzan Sergio A. Berumen y Karen Arriaza su libro ‘Treinta inmensas fortunas y cómo se hicieron’, un recorrido por la vida de treinta millonarios y el camino seguido para amasar su fortuna